La comarca del Somontano se sitúa en las estribaciones de la cordillera pirenaica, en el centro de la provincia de Huesca. Está delimitada al este por el río Alcanadre, al norte por las sierras de Guara, Balces y Sevil, al oeste por el curso del río Cinca y al sur por las llanuras que dan paso a los monegros. Esta situación confiere al Somontano unas características muy especiales, de transición entre las formas de vida características de la montaña y el llano. Asimismo, articula la comunicación entre Aragón y Cataluña de una parte, y Navarra y País Vasco por otra.

Si nos adentramos en el Somontano encontraremos tres zonas diferenciadas: las sierras, el Somontano propiamente dicho y los llanos que se disponen sucesivamente de norte a sur. En general, toda la comarca presenta un aspecto árido, incluso en la montaña, con vegetación espontánea como la sabina, la carrasca, el boj y las plantas aromáticas.

Hoy el territorio mas al norte del Somontano conforma el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Se trata de un paisaje de cañones y barrancos producidos por la erosión de los ríos que atraviesan las masas calizas, principalmente los ríos Flumen y Vero. Esta característica ha hecho que se desarrolle una actividad deportiva importante en la zona. Por ultimo debe reseñarse la rica flora y la fauna, destacando la presencia de diversas aves en vías de extinción como el buitre leonado y el quebrantahuesos.

Al sur encontramos una gran llanura salpicada por suaves colinas sobre las que se asientan algunas poblaciones. En este espacio predomina el cultivo de cereales con abundantes plantaciones de vid, olivas y almendras y bosques de encinas y carrascas.

En esta comarca encontramos una serie de pequeños pueblos muy interesantes, con importantes ejemplos de patrimonio cultural, que se articulan entorno a Barbastro, capital del Somontano. Sin desmerecer a las otras poblaciones, destacan Rodellar, Asque, Colungo y Alquézar en las sierras y Naval, El Grado, Abiego, Buera, Adahuesca, Berbegal y Pertusa en el llano. En este último encontramos a Ponzano, muy cerca de la carretera nacional N-240 Huesca-Barbastro. Junto a una amplísima plaza y una iglesia parroquial de estilo gótico aragonés, encontramos pequeñas manzanas de viviendas que conservan ejemplares de buena arquitectura popular, con abundancia de portadas adoseladas y piedras armeras.